Una tarde en el Jardín Botánico se convirtió en una historia de amor, comunidad y fotografía.
Pexels eligió mi imagen como ganadora y me nombró Héroe de Pexels.
Esta es la historia detrás de esa foto y de lo que significó para mí.



Nunca pensé que una tarde en el Jardín Botánico terminaría marcando un antes y un después en mi camino como fotógrafo.
No salí buscando reconocimiento.
Salí a hacer lo que siempre me sostuvo: crear un espacio donde las personas y sus mascotas puedan ser ellas mismas.

Meses antes, Pexels me había escrito para invitarme a organizar el primer encuentro oficial de la plataforma en Uruguay.
No lo busqué. No lo esperaba.
Simplemente un día apareció ese mensaje, y con él, una propuesta que me tocó de cerca:
la temática sería mascotas.

Acepté sin dudar.
No solo porque es un tema que me atraviesa, sino porque sentí que podía convertir esa invitación en algo más grande que una simple reunión de fotógrafos.
Así nació el encuentro WPM Montevideo, un espacio donde la fotografía se mezcló con la comunidad, la curiosidad y el amor por los animales.


Convocamos a alumnos, familias, curiosos y amantes de la fotografía.
Más de veinte personas llegaron al Botánico con correas, agua, entusiasmo y ganas de aprender.
Yo también llevé a los míos: Sofy y Zoe.
Y Lucero, que siempre está ahí, sosteniendo mis procesos incluso cuando yo mismo no sé hacia dónde van.

Entre charlas, risas, perros inquietos y luz filtrándose entre los árboles, hice algunas fotos.
Nada planeado. Nada perfecto. Solo instantes.
Uno de esos momentos fue Lucero con Sofy.
Un gesto suave, tierno, verdadero.
Lo fotografié casi sin pensar, como quien guarda algo para no olvidarlo.


Pasaron los meses.
Y un día, Pexels eligió esa imagen entre miles.
Me dieron un premio por ella.

No fue la técnica.
No fue la composición.
Fue la verdad que había en ese instante.

Tiempo después, me nombraron Héroe de Pexels, y hasta donde sé, sigo siendo el único fotógrafo uruguayo verificado por la plataforma.
Lo agradezco, claro.
Pero lo que más valoro no es el título, sino lo que me recordó:

Que mi forma de mirar —simple, honesta, emocional— tiene un lugar.
Que las historias pequeñas importan.
Que las fotos que nacen del amor siempre encuentran su camino.


Hoy, en Valssy, sigo buscando lo mismo que encontré ese día en el Botánico:
momentos que no se repiten, vínculos que merecen ser recordados, gestos que dicen más que cualquier palabra.

La foto que Pexels eligió no cambió mi carrera.
Pero sí me cambió a mí.
Me devolvió a ese lugar donde todo empezó:
la necesidad profunda de honrar lo que amamos antes de que el tiempo pase.


Blog

El día que Pexels eligió mi foto: una historia de amor, comunidad y mascotas. Valssy – Fotografía de mascotas en Uruguay. Retratos profesionales de perros y gatos

El día que Roger me recordó por qué amo fotografiar mascotas

Una mañana en el Rosedal del Prado junto a Roger, Hugo y Tatiana. Una sesión llena de juego, calma y amor verdadero.